INFLACION
La inflación se define como un
proceso de elevación continuada de los precios, o lo que es lo mismo, un
descenso continuado del valor del dinero. El dinero pierde valor cuando con el
no se puede comprar la misma cantidad de bienes que con anterioridad.
2. Clases De
Inflación
Recalentamiento de la economía.- Se
dice que existe un recalentamiento en la economía cuando se produce un aumento
leve de los precios.
Inflación rampante.- Supone la
existencia de tasas de inflación entre el 4% y el 6%.
Inflación Acelerada.- Es una
inflación que alcanza casi el 10 por 100 anual.
Hiperinflación.- Supone la pérdida
del control de los precios por parte de las autoridades económicas del país. En
algunos casos se han llegado a detectar incrementos de precios de hasta tres
dígitos ( más de 1.000 por 100anual) Se produce cuando otra moneda (normalmente
el dólar) o una serie de bienes (cigarrillos, bebidas … ) acaban por sustituir
al dinero oficial como patrón de intercambio.
Motivos De La
Inflación
La inflación se puede producir por:
Inflación de demanda.- Aquella que se
produce por un exceso en la demanda que, por rigideces de la oferta, no tiene
otra respuesta que la elevación de los precios.
Inflación de costes.- Es la inflación
que se debe al incremento de los costes de los inputs y los diferentes factores
de producción, es decir, la motivada por el incremento del coste de la mano de
obra, los tipos de interés, los precios del suelo, de la energía, de las
materias primas, etc.
3. Causas De La
Inflación
Los procesos inflacionarios pueden
venir causados por la excesiva creación de dinero por parte de las autoridades
monetarias del país. En estos casos el dinero crece más deprisa que los bienes
y servicios suministrados por la economía, causando subidas en todos los
precios. Esta creación excesiva de dinero suele estar motivada, a su vez, por
la necesidad de los estados de financiar sus déficits públicos.
Las expectativas de los agentes
económicos sobre cómo pueden evolucionar los precios en el futuro. Este aspecto
es muy importante ya que si por ejemplo, los agentes económicos esperan que los
precios puedan aumentar en el corto a medio plazo, intentarán incorporar
rápidamente este hecho a los salarios y demás pagos fijados por contrato. Ello
provocara importantes tensiones inflacionistas, que de llevarse a la práctica
motivaran un incremento de los precios mayor que el previsto.
La credibilidad que pueda tener la
política económica del gobierno es otro factor importante que puede generar
inflación. Si los agentes económicos no tienen confianza en la política
económica del gobierno, en teoría tendente a la reducción de los precios, sus
actuaciones irán encaminadas a aumentar los salarios y precios. Esta actitud
hará fracasar las políticas restrictivas del gobierno.
Los acuerdos salarias de larga
duración pueden ser un arma de doble filo, ya que la negociación continuada de
acuerdos salariales en un marco de inestabilidad puede ser muy perjudicial, lo
cierto es que acuerdos de larga duración, tres años o más, pueden impedir que
el control sobre la inflación sea más efectivo.
Las perturbaciones que el lado de la
oferta también son causas frecuentes de presiones inflacionistas. La mayor o
menor fortaleza del país, la evolución de los precios del petróleo y de las
materias primas son factores que pueden afectar de forma significativa a los
precios de las economías de un país, especialmente en aquellos países más
dependientes de inputs procedentes del exterior, como el caso de la economía
española.
Los Costes De La
Inflación
Los costes de la inflación provienen
en su gran mayoría de la falta de adaptación de la economía a una situación
inflacionista. Por ejemplo, uno de los costes más importantes de la inflación
es el incremento de los impuestos en el caso de que no se adapten los tramos
impositivos a la subida de precios.
Cuando existe inflación y los
contribuyentes ven aumentados sus salarios, en la medida en que el gobierno no
adapte la tabla impositiva a este crecimiento de los precios, la cuota
impositiva será mayor. En estos casos los agentes económicos deberán pagar un
mayor número de impuestos, no por un mayor nivel de renta, sino simplemente por
el incremento de los precios.
Otro coste de la inflación es el que
ocasiona en la redistribución de la renta. La Inflación perjudica
tradicionalmente al prestamista (acreedor), beneficiando al prestatario
(deudor).Así, en una situación inflacionista, las personas que tengan que hacer
frente a un préstamo tendrán que devolver, en términos reales, una cantidad
menor que la original. En un situación familiar, los ahorradores verán como los
saldo reales de sus depósitos bancarios irán perdiendo valor a medida que los
precios se incrementan. Solo en aquellos en los que los tipos de interés se
ajusten a la inflación se podrán evitar estas pérdidas, tanto para los
prestamistas como para los ahorradores. De esta forma, se pone de manifiesto
que lo importante es el mantenimiento de los tipos de interés reales, no tanto
de los nominales.
Un coste relacionado con los
anteriores es la incertidumbre que genera la inflación. Esta incertidumbre hace
que los agentes económicos, ante el riesgo de que sus inversiones valgan menos,
aumenten los tipos de interés, lo que afectaría negativamente a la inversión y,
por tanto, al crecimiento económico del país.
Finalmente, si la tasa de crecimiento
de los precios en un país es muy superior a la de los países con los que
compite en los mercados internacionales, dicho país verá reducida su
competitividad. Lógicamente cuanto mayores sean los precios, más difícil será
que los productos nacionales puedan ser comercializados en terceros países, lo
que obliga, de esa forma, a los gobiernos a mantener una tasa de crecimiento de
los precios similar, si no menor, a la de los países de su entorno.
Manteniéndose todos los factores constante, un incremento de los precios mayor
al de nuestros competidores supondrá una reducción de nuestra competitividad.
¿Es Mala La
Inflación?
La teoría económica nos indica que la
inflación, especialmente la imprevista, produce incertidumbre sobre los precios
futuros, lo que afecta a las decisiones sobre el gasto, el ahorro y la
inversión, ocasionando una asignación deficiente de recursos y, por tanto,
dificultando el crecimiento económico.
A pesar de ello en Gran Bretaña, en
la década de los 50, se presentó un estudio, que actualmente se conoce como
Curva de Phillips, que sugiere que cuanto mayor es la inflación menor es la
tasa de desempleo (y, por el contrario, que posible bajar la tasa de inflación
incurriendo en un mayor número de desempleados) cuestionando, por tanto, las
medidas antiinflacionistas propuestas por los gobiernos.
Por su parte, en 1990, Robert Barro,
un destacado profesor de Harvard y miembro del Banco de Inglaterra, publicó un
exhaustivo estudio que relacionaba la inflación y el crecimiento de más de 100
países, ricos y pobres, entre los años 1960 y 1990, y llegó a las siguientes
conclusiones: Por un lado corroboraba la teoría económica, y determinó que
cuando sube la inflación se reduce el crecimiento económico. Sin embargo ésta
reducción es muy pequeña, entre un 0,02 y un 0,03 por ciento por cada punto que
sube la inflación, lo cual no es especialmente desastroso para un país pero,
dado que reducir la inflación es algo costoso en sí mismo, ya que conlleva una
pérdida importante, al menos temporal, de producción y de puestos de trabajo,
se cuestionaba si la sociedad no estaba pagando un coste social demasiado
elevado por reducir de forma prioritaria la inflación.
A pesar de ello la inflación suele
ser muy impopular; a los consumidores no les gusta tener que pagar más por un
producto de un mes para otro, a pesar de que sus rentas (lo que ganan) se hayan
incrementado en la misma cuantía, y ha hecho que los Gobiernos conviertan la
contención de la tasa de inflación en uno de los puntos más importantes de su
programa político-económico.
Por último cabe decir que en los
países desarrollados, la inflación está siendo contenida gracias a los avances
tecnológicos, la pérdida de influencia de los sindicatos, a las privatizaciones
y a la creciente competencia nacional e internacional, que están haciendo bajar
el coste de las materias primas y de los productos energéticos y, por tanto, el
precio final de los bienes y servicios producidos, más que a una acertada
política antiinflacionista de los gobiernos implicados.
El riesgo consiste en confundir las
manifestaciones monetarias, como la inflación, con las verdaderas causas de las
contradicciones del sistema económico. No cabe duda que los responsables
económicos y los agentes en general proponen soluciones consistentes en la
manipulación de las variables monetarias pues la política económica puede
controlar los mecanismos de transmisión monetaria a corto plazo y demostrar el
grado de ejecución de los objetivos fijados.
Quizás fuera más operativo situar a
la inflación no tanto como espejo monetario sino centrar la atención en la
casuística real que el fenómeno inflacionario refleja: los estrangulamientos
del aparato productivo que distorsionan el equilibrio entre oferta y demanda de
bienes y servicios, la interesada administración de precios por parte de grupos
económicos concertados, la tensa distribución de la renta entre grupos de
perceptores, etc.
En este sentido, aún está por establecer
el verdadero coste económico y social del cumplimiento cualitativo de ciertas
metas de convergencia en el complejo proceso de la unión monetaria y éste vacío
es crucial para anticipar un cálculo coste-beneficio sobre los efectos
regionales, sectoriales, corporativos, competitivos. , Con la plena unión
monetaria”.
El Ipc
Para medir la inflación se recurre a
un índice de precios que, mediante una cifra, expresa el crecimiento medio de
los bienes durante un período de tiempo determinado. Por tanto el IPC español
es una medida estadística que recoge la evolución de los precios del conjunto
de bienes y servicios que consume la población residente en viviendas
familiares en España. Se entiende por consumo el gasto real de la población en
bienes y servicios quedando excluidas tanto las operaciones de gasto imputadas,
relativas al autoconsumo, autosuministro, alquiler imputado los consumos
subvencionados: sanitarios o de educación, así como la compra de viviendas.
Así el instituto nacional de
estadística elabora una lista de artículos representativos del total de bienes
y servicios de consumo, lo que se conoce como cesta de bienes. Tomando esta
cesta en el año base, se toma el precio de los productos en el momento de
elaborar el índice. Obteniendo el coste de la misma cesta de bienes en dos
fechas diferentes, se calcula el cociente de los dos cuyo resultado es el
índice de precios.
Para la elaboración de la cesta de
bienes en el caso español se seleccionan un total de 471 artículos clasificados
en 8 grupos, estando cada artículo ponderado en función del gasto realizado en
ese artículo con respecto al gasto total efectuado por los hogares. El año base
para determinar el IPC fue 1.992.
En los medios de comunicación se
difunde la tasa de inflación interanual, que es la más utilizada dentro de
mundo económico y mide el crecimiento de los precios en los últimos doce meses.
¿Cómo se calcula el
IPC?
Se recogen y procesan cerca de
150.000 precios distintos de 471 artículos diferentes, en 29.000
establecimientos de 130 municipios de toda España, de los cuales 50 son
capitales de provincia, 78 municipios no capitales, más Ceuta y Melilla.
La recogida de los precios se realiza
entre los días 1 y 22 de cada mes, ambos inclusive. Los establecimientos
seleccionados siempre se visitan el mismo día del mes, de modo que la variación
reflejada por el índice corresponda perfectamente a una variación mensual.
Los establecimientos tienen que ser
del tipo medio o del tipo más frecuentado en la localidad; los de mayor volumen
de ventas o de afluencia de clientes y, ofrecer garantía de continuidad en los
artículos seleccionados en ellos.
La muestra de establecimientos se
mantiene fija a lo largo del tiempo; solamente se sustituyen los
establecimientos que cierran, cambian de actividad, pierden representatividad
en lo que al consumo realizado en ellos se refiere, y aquellos en los que deja
de comercializarse definitivamente el artículo del cual se tomaba el precio.
Cada establecimiento se visita una
vez al mes con la excepción de los que informan del precio de los llamados
artículos de recogida trimestral – aparatos electroacústicos, electrónicos,
muebles, servicios de reparación y, en general, todos aquellos que no
representan excesivo número de variaciones de precios a lo largo del tiempo-,
para los cuales la recogida de precios en cada establecimiento se realiza cada
tres meses. Por el contrario, como los artículos perecederos están sujetos a
fluctuaciones importantes de precios, estos se toman tres veces a lo largo del
mes en cada uno de los establecimientos seleccionados en las capitales de
provincia, aunque sólo una vez en los establecimientos del resto de los
municipios.
Los precios recogidos son los
efectivos de venta al público con pago al contado. No se tienen en cuenta los
correspondientes a mercancías defectuosas, liquidaciones, saldos, rebajas u
ofertas, a no ser que estas se hagan de forma generalizada en todos los
establecimientos de la localidad y tengan una duración mínima de dos meses.
Se calculan índices para España, las
diecisiete Comunidades Autónomas, las cincuenta provincias, Ceuta, Melilla y,
para la agrupación formada por estas dos ciudades.
Todos los sistemas basan el cálculo
de éste índice en la fórmula Laspeyres, que es un índice complejo que expresa,
con un único dato, la variación de los componentes que lo integran a lo largo
del tiempo, ponderando cada uno de ellos según su importancia.
¿Cómo nos afecta el
IPC?
Suele utilizarse como medida de la
inflación. Señalando, de este modo, la pérdida de poder adquisitivo que sufren
los agentes económicos por la subida de los precios de los bienes y servicios
destinados al consumo.
Arrendamiento de inmuebles. Según la
Ley de Arrendamientos Urbanos, durante los cinco primeros años de duración del
contrato la renta sólo podrá ser actualizada basándose en lo que suba el IPC
del año anterior.
Negociación salarial y pensiones. El
gobierno suele actualizar el Salario Mínimo Interprofesional, las pensiones o,
los sueldos de los funcionarios públicos, subiéndolos en la medida en que fije
sus previsiones de crecimiento de la inflación. Por su parte los incrementos
salariales pactados en negociación colectiva, se hacen en función de la tasa de
inflación prevista sobre la base del IPC. En algunos Convenios Colectivos
existe una cláusula de salvaguarda, que permite una mayor subida de los
salarios, caso de que la inflación sea mayor de lo esperado.
Declaración de la renta. El
Ministerio de Hacienda suele deflactar cada año la declaración de la renta en
lo que haya subido la inflación. Ello supone aumentar las deducciones y las
cantidades a cada tramo contributivo, puesto que los contribuyentes, al subir
los precios, necesitan más dinero (en términos monetarios) para comprar las
mismas cosas.
En las finanzas. Cuando sube la
inflación suben los tipos de interés, por tanto, aquellos que tengan una
hipoteca con un tipo de interés variable, verán aumentar lo que tienen que
pagar a su banco cada mes. Los consumidores piden menos créditos para comprar
cosas y las empresas también pedirán menos créditos para inversiones. Como
consecuencia de ello, las empresas venderán menos y bajarán sus beneficios y, a
la vez, los ahorradores meterán su dinero en renta fija, debido al alto interés
que perciben por su dinero y, por lo tanto, la Bolsa terminará bajando. Si la
inflación es baja, sucede lo contrario.
DEVALUACIÓN Y SUS
CAUSAS
La devaluación es la disminución o pérdida del valor nominal de una
moneda corriente frente a la moneda internacional (el dólar). Principales
causas de una devaluación:
•Falta de confianza en
la economía o en su estabilidad. Ante un escenario de desconfianza, los
inversionistas (nacionales e internacionales) buscan sacar su dinero del país.
•Déficit en la balanza
comercial. Cuando el monto de los productos importados es mayor al de los
productos exportados.
•Salida de capitales
especulativos ante ofertas más atractivas de inversión. Entre menor nivel de
confianza y seguridad genere un país, será propicio a obtener créditos con
tasas de interés más altas, generando inestabilidad ya que aumenta la
inflación, reduce el consumo, produciendo un decremento del PIB.
•Decisión del Banco
Central de devaluar la moneda. Es una estrategia del Gobierno para proteger al
mercado interno, haciendo que los productos extranjeros sean más caros; un aumento
en la demanda de productos internos, incentivando la producción (PIB),
generando así un crecimiento económico.
En las
administraciones de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez, ambas
buscaron como objetivo una mejor distribución del ingreso y el estrechamiento
de los vínculos con el exterior. José López Portillo prosiguió con acciones de
reforma administrativa y alianza para la producción, enfatizó la situación de
la crisis petrolera y más adelante se llegaron a plantear tasas de crecimiento
del PIB como el eje principal.
Durante el mandato de Miguel de la Madrid, se
creía el poder incrementar el PIB pero a falta de inversiones (nuestro país
exporta la materia prima, no la elabora), México se fue a declive ya que
necesitaba de la inversión extranjera. Se dieron sucesos nacionales, los
antecedentes económicos como la política del Desarrollo Estabilizador, eventos
internacionales de gran impacto provocando que la inflación aumentara. A
consecuencia de ello, se buscaron medidas económicas para mejorarla y pidió
dinero al Banco Mundial provocando que la deuda externa fuera mayor.
En cambio,
con la presidencia de Carlos Salinas de Gortari se dio un paso adelante y
México ganó un reconocimiento a nivel internacional. La inflación disminuyó
porque hubo un incremento del PIB en nuestro país y la economía de las personas
mejoró (un aumento en el flujo monetario). Finalmente, los presidentes Ernesto
Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón buscaron acuerdos internacionales, el
uso de las tecnologías, el apoyo fundamental del sector de servicios (luz,
agua, salud, entre otros) junto con el INEGI y el seguimiento de la exportación
e importación. Además del impacto ecológico e industrial que para los tres
presidentes se interesaron por el concepto de globalización